Hay muchas interpretaciones sobre lo que significa tener “el cuerpo perfecto”. He pensado acerca de este tema durante algún tiempo, y la conclusión a la que he llegado es la siguiente:

El cuerpo perfecto es saludable, funcional, y cumple con los objetivos que la persona tiene en su vida.

Algo que se debe recalcar, es que no tiene nada que ver con ser atractivo/a. Por lo general, se manifiesta en un cuerpo agradable a la mirada, pero evidentemente esto es algo subjetivo.

Si quieres tener lo que, por lo general, se considera físicamente “el cuerpo perfecto” (músculos marcados, cuerpo tonificado, etc.), lo mejor sería seguir mis guías de entrenamiento y técnicas en el gym; sin embargo, el artículo de hoy no tiene que ver mucho con eso, sino con lo que para mí significan esos tres puntos: salud, funcionalidad y cumplimiento de objetivos.

Cuerpo saludable

Es lo esencial. Dejando de lado cosas que puedan estar fuera de nuestro control, para tener un cuerpo saludable tenemos que comer bien, descansar, hacer ejercicio (ya sea gym, algún otro deporte o disciplina, o simplemente caminar), y tener relaciones sanas con nosotros y con la gente que nos rodea.

Además, cuerpo y mente son uno solo, así que al hablar de salud es importante hacer énfasis en que no sólo se debe nutrir al cuerpo con comida saludable, sino también alimentar la mente con estímulos positivos. El cuerpo y mente sanos, dependen de la comida que ingieres y también dependen mucho de si ves basura en la tv o buenas películas y/o videos, o lees buenos libros, etc.

Parecería obvio, pero creo que vale la pena recordarlo. Hay gente que se olvida de la parte mental. Puedo entrenar para lograr mis objetivos en el gym (los míos en particular son ganar fuerza y tener un cuerpo “atractivo”); pero la mente es igual de importante que la parte física. Si no están conectados, los logros en el gym no sirven de nada.

Cuerpo funcional

El cuerpo funcional puede moverse sin dolor, puede practicar las rutinas para las disciplinas que practicas, y puede realizar todos los movimientos que la vida diaria requiere. Desde levantar a tus hijos o a tu novia, hasta caminar cargando tu portafolio cuando trabajas.

Hoy jugué fútbol con mi sobrino Joaquín (5 años) y mi sobrina María Gracia (4 años), y tengo un par de molestias en tobillos y zona lumbar. Es el producto de tantas lesiones por ser deportista extremo durante años, y no haberme cuidado. Si mi objetivo es tener ese cuerpo perfecto al que aspiro, el hecho de que mis brazos o piernas tengan la masa muscular que quiero pero tenga lesiones que me molesten cuando juego con mi sobrino/a, significa que mi cuerpo no es lo suficientemente funcional. Tengo que trabajar para eliminar estas molestias; tal vez con masajes, más cuidado personal, entrenamiento que no agrave esas lesiones, etc.

El cuerpo funcional está directamente relacionado con tus objetivos, y tu entrenamiento debería adaptarse a ellos. Es un concepto general, mientras que tus objetivos son más específicos.

Cuerpo que sirve para tus objetivos

Un jugador de rugby puede tener más grasa corporal que un boxeador, y pueden ser cuerpos perfectos para cada una de esas personas. El cuerpo ideal te sirve para hacer lo que quieres.  Por eso este concepto es diferente para cada uno/a.

En mi caso, me encanta entrenar en el gym para ganar fuerza y masa muscular. Mi cuerpo se ha ido adaptando a esta disciplina. No me interesa en lo más mínimo tener la capacidad cardiovascular para correr una maratón; mientras que para alguien que le gusta correr, no es precisamente lo más óptimo ganar masa muscular porque su cuerpo va a ser un poco más pesado de lo que le conviene.

Es igual para el trabajo. Si eres una modelo de lencería, lo más probable es que necesites entrenar para mantener tu cuerpo firme y niveles de grasa bajos (así es esa industria); mientras que eso no es necesario para una mujer con un trabajo de oficina. Obviamente pueden tener ambas el mismo cuerpo, pero simplemente no es un requerimiento en el segundo caso.

Cuando tus objetivos son claros, se vuelve fácil identificar cuál es el peso, nivel de grasa corporal y cantidad de masa muscular que más te beneficia. Por esta razón es importante saber qué es lo que quieres lograr.

A continuación, atletas de élite en distintas disciplinas. Estos son cuerpos “perfectos” para cada caso: gimnasia, salto alto, trampolín, salto alto, salto triple, lucha.

Otras disciplinas: box, basket, golf, baseball, handball.

Otros ejemplos: ciclismo, corredora largas distancias, velocista y salto largo, corredora largas distancias, heptatlón 

El verdadero cuerpo ideal

Primero, 2 notas importantes:

  • A los humanos nos atraen los cuerpos saludables. El sobrepeso no suele considerarse atractivo porque denota alguien que no se cuida o que tiene un problema de salud. No es simplemente cuestión de gustos, sino de la interpretación que le damos los humanos al estado de otras personas. Preferimos parejas con cuerpos sanos, tan simple como eso.
  • Los extremos no suelen ser buena idea. Ya sea sobrepeso o el extremo contrario; ya sean músculos desproporcionados o flacidez total. Nuevamente, no es precisamente cuestión de gustos, sino que los extremos no suelen denotar salud y bienestar, y los humanos nos sentimos atraídos a cuerpos saludables.

Habiendo dicho eso, puedes ser feliz con el cuerpo que quieras. Esto es obvio, pero ten en cuenta lo siguiente:

  • Tal vez no te importa ser muy flaco y sin músculos, y te gusta ese cuerpo, pero si no tienes la fuerza para cargar a tus hijos es un despropósito.
  • Puedes tener los músculos marcados y parecer una estatua griega, pero a veces por tener niveles de grasa tan bajos, tu testosterona está por los suelos y seguramente a tu novia no le va a gustar eso.
  • Muchas mujeres bajan de peso, tienen abdomen perfecto, pero mentalmente luchan a diario por evitar comer lo que les gusta y no están tranquilas.

Amarte a ti mismo/a, con todas tus limitaciones, virtudes y defectos, es esencial; debería ser obvio. Sin embargo, algo que me molesta es usar el pretexto de que se puede ser feliz con cualquier cuerpo, para descuidarse y tener un cuerpo poco funcional, poco saludable y que por ende no es precisamente atractivo.

No necesitamos ser modelos fitness, pero definitivamente lo lógico es que nos cuidemos para estar en un rango relativamente aceptable y nos veamos bien. Si cumplimos los tres conceptos: salud, funcionalidad y objetivos, nos vamos a ver y sentir increíble.

Estoy lejos de mi cuerpo ideal, pero trabajo a diario para llegar a él, o al menos acercarme cada vez más. El entrenamiento con pesas es un excelente mecanismo para llegar a ese objetivo.

L.R.

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Fuente fotografías: http://www.boredpanda.com/athlete-body-types-comparison-howard-schatz/


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